Presidente de Afinia explica el aumento del costo de la energía en el Caribe
Ricardo José Arango, gerente general de Afinia, explicó que las razones detrás del incremento en la tarifa de energía que hoy preocupa a millones de usuarios en la región Caribe. Según el directivo, el aumento responde a una combinación de factores regulatorios, financieros y de inversión que se han venido acumulando en los últimos años y que ahora se reflejan con mayor fuerza en las facturas de los hogares y las empresas.
Arango detalló que una parte importante del ajuste está relacionada con los costos de modernización y expansión de la infraestructura eléctrica en la Costa Caribe, una zona históricamente rezagada en materia de calidad del servicio. Estas inversiones, necesarias para reducir las fallas, mejorar la continuidad y disminuir las pérdidas de energía, se trasladan gradualmente a la tarifa, lo que genera un impacto directo en el bolsillo de los usuarios.
El gerente de Afinia también señaló que la actualización de los cargos regulados, sumada a la variación en los precios de generación y a las condiciones climáticas que han presionado los embalses y la oferta de energía, ha creado un escenario complejo. Aunque reconoció el malestar ciudadano, insistió en que sin estas inversiones y ajustes sería imposible garantizar un servicio más estable y confiable en el mediano y largo plazo para la región Caribe.
En paralelo, Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, lanzó un llamado urgente a ahorrar energía y a usar este recurso de manera responsable en todo el país. La dirigente gremial advirtió que, de mantenerse las tendencias actuales de consumo y de oferta, Colombia podría enfrentar un déficit cercano al 7 % en el suministro de energía hacia finales de 2026, una cifra que enciende las alarmas del sector eléctrico.
Gutiérrez explicó que este posible déficit obedece a la combinación de un crecimiento sostenido de la demanda, retrasos en la entrada de nuevos proyectos de generación y la vulnerabilidad del sistema frente a fenómenos climáticos como El Niño. En este contexto, insistió en que cada kilovatio ahorrado cuenta y que las decisiones de los usuarios, desde el hogar hasta la industria, serán determinantes para aliviar la presión sobre el sistema eléctrico nacional.
Finalmente, tanto Afinia como Acolgen coincidieron en la necesidad de acelerar las inversiones en nuevas fuentes de generación, especialmente renovables, y de fortalecer la planificación energética del país. Mientras tanto, el mensaje a los usuarios es claro: entender las razones del incremento tarifario, exigir eficiencia y transparencia a las empresas, y adoptar hábitos de consumo más responsables para mitigar el impacto económico y reducir el riesgo de un desabastecimiento futuro.

