Bogotá está al borde de un apagón por efectos de El Niño: ministro de Hacienda

En las últimas horas, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, encendió las alarmas al advertir que la capital del país estaría “cerca de un apagón” si no se toman medidas urgentes en materia de generación y uso racional de la energía. Sus declaraciones, realizadas tras una reunión con el equipo económico y autoridades del sector eléctrico, pusieron sobre la mesa la fragilidad del sistema en medio de un escenario climático adverso y de una demanda que no deja de crecer.
Gómez explicó que el fenómeno de El Niño ha reducido de manera significativa los niveles de los embalses que abastecen a la ciudad y a buena parte del centro del país, lo que presiona al máximo la capacidad de generación hidroeléctrica. Según el ministro, la combinación de altas temperaturas, menor régimen de lluvias y un consumo que se mantiene en máximos históricos ha llevado al sistema a una situación límite que obliga a considerar escenarios de racionamiento si no se corrige la tendencia.
Juan Ricardo Ortega, gerente de Energía de Bogotá, detalló que desde hace meses se venían emitiendo advertencias técnicas sobre el deterioro progresivo de las reservas hídricas y la necesidad de reforzar la generación térmica y las fuentes alternativas. De acuerdo con Ortega, los reportes enviados a las autoridades nacionales y locales incluían proyecciones de riesgo que, bajo un escenario severo de El Niño, contemplaban la posibilidad de restricciones en el suministro para ciertos sectores y horarios.
El directivo recordó que, pese a estas alertas, la respuesta ha sido más lenta de lo esperado, en parte por los tiempos de contratación y entrada en operación de nuevas plantas, y en parte por la falta de una campaña sostenida de ahorro de energía dirigida a hogares, comercio e industria. Ortega insistió en que la ciudad aún está a tiempo de evitar un apagón generalizado, pero subrayó que el margen de maniobra se ha reducido drásticamente y que cualquier falla adicional en la red podría precipitar cortes selectivos.
Entre las medidas inmediatas, las autoridades del sector recomiendan intensificar los programas de eficiencia energética, priorizar el uso de generación térmica disponible y acelerar la incorporación de proyectos solares y eólicos ya aprobados. Asimismo, se evalúa la posibilidad de aplicar tarifas diferenciales en horas pico para desincentivar el consumo excesivo y proteger la estabilidad del sistema. El Gobierno, por su parte, estudia incentivos temporales para empresas que reduzcan voluntariamente su demanda.
Tanto el ministro Gómez como Juan Ricardo Ortega coincidieron en que la situación actual es el resultado de una combinación de factores climáticos, decisiones de política energética postergadas y una cultura de consumo poco consciente. Advirtieron que, si bien el fenómeno de El Niño es coyuntural, la vulnerabilidad del sistema eléctrico capitalino es estructural y exige una planificación de largo plazo. En el corto plazo, llamaron a la ciudadanía a adoptar hábitos de ahorro y a seguir de cerca los anuncios oficiales, mientras se define si será necesario implementar esquemas de racionamiento programado para evitar un apagón mayor.
