Chocó registra en 2025 la mayor pobreza monetaria del país, según el Dane

14.09.2026


Según las más recientes cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), el departamento del Chocó alcanzó en 2025 una tasa de pobreza monetaria del 65,3 %, el porcentaje más alto de este indicador en todo el territorio nacional. El dato confirma la persistencia de una brecha histórica frente al promedio del país y reaviva el debate sobre la efectividad de las políticas públicas dirigidas a las regiones más rezagadas. Expertos advierten que, de no tomarse medidas urgentes y focalizadas, la situación podría profundizarse en los próximos años.

El indicador de pobreza monetaria mide la proporción de personas cuyos ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica de bienes y servicios. En el caso del Chocó, más de seis de cada diez habitantes se encuentran por debajo de esa línea, lo que se traduce en dificultades para acceder a alimentación adecuada, vivienda digna, transporte, educación y salud. Mientras tanto, el promedio nacional se mantiene varios puntos por debajo, lo que evidencia una marcada desigualdad territorial que se concentra especialmente en la región Pacífica y en algunos departamentos de la Orinoquía y la Amazonía.

Las autoridades locales señalan que la combinación de factores estructurales explica buena parte de este resultado: baja infraestructura vial, limitada presencia del Estado en zonas rurales, altos niveles de informalidad laboral y una histórica dependencia de actividades extractivas con poco valor agregado. A esto se suman los efectos de la violencia y el desplazamiento forzado, que han fragmentado el tejido social y dificultado la consolidación de proyectos productivos sostenibles. Organizaciones sociales del departamento insisten en que la pobreza en Chocó no es solo un problema de ingresos, sino también de exclusión y falta de oportunidades reales.

Desde el Gobierno nacional se han anunciado programas de inversión social y obras de infraestructura para intentar revertir la tendencia. Entre las iniciativas se cuentan proyectos de mejoramiento de vías terciarias, ampliación de la cobertura educativa y fortalecimiento de la atención primaria en salud. Sin embargo, analistas consultados consideran que los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del rezago. Señalan que, además de recursos, se requiere una mejor articulación institucional y una planeación de largo plazo que trascienda los cambios de gobierno y las coyunturas políticas.

El Dane, por su parte, ha insistido en la importancia de utilizar estas cifras como insumo para la toma de decisiones y el diseño de políticas focalizadas. La entidad recuerda que la pobreza monetaria está estrechamente relacionada con otros indicadores, como el desempleo, la informalidad y la calidad de los servicios públicos. En el caso del Chocó, la persistencia de altos niveles de pobreza también se refleja en brechas educativas, en mayores tasas de desnutrición infantil y en dificultades para acceder a servicios básicos como agua potable y saneamiento, especialmente en comunidades rurales y ribereñas.

Mientras tanto, líderes comunitarios y organizaciones de base en Chocó reclaman que las decisiones no se tomen únicamente desde Bogotá, sino que incorporen la voz de las comunidades afrodescendientes e indígenas que habitan el territorio. Plantean que cualquier estrategia para reducir la pobreza debe reconocer las particularidades culturales y ambientales del departamento, así como su enorme potencial en biodiversidad y economía sostenible. Con una pobreza monetaria del 65,3 % en 2025, el reto es mayúsculo: transformar las cifras en acciones concretas que permitan que el crecimiento económico, cuando llegue, se traduzca en bienestar real para la población chocoana.

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