Claudia López rompe el silencio sobre reunión con Gustavo Petro

La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, rompió este lunes el silencio sobre la reunión que sostuvo recientemente con el expresidente Gustavo Petro para explorar una posible alianza de cara a las próximas elecciones regionales. En una extensa declaración, López confirmó que el encuentro sí se produjo y que en la conversación se abordaron escenarios de convergencia entre sectores progresistas, pese a las profundas diferencias que mantiene con el exmandatario. Su pronunciamiento se da luego de varios días de especulaciones y filtraciones parciales sobre el contenido de la cita.
López fue enfática en señalar que su acercamiento con Petro no implica un borrón y cuenta nueva frente a los cuestionamientos que ha hecho a su gestión. “A pesar de todos los errores, particularmente su falta de transparencia, abuso de poder y corrupción, no voy a dejar de decir lo que pienso”, afirmó. Según la exalcaldesa, cualquier eventual acuerdo político tendría que partir del reconocimiento de esas críticas y de garantías claras de que no se repetirán prácticas que, a su juicio, han debilitado la confianza ciudadana en las instituciones.
La exmandataria distrital explicó que el contexto político actual la llevó a considerar un diálogo que hace unos meses habría descartado de plano. “Lo que tenemos al frente es una derecha mafiosonga, autoritaria y fascista”, dijo, aludiendo a sectores que, según ella, buscan capturar el Estado para intereses particulares y desmontar avances en materia de derechos y control ciudadano. López sostuvo que, frente a ese escenario, el progresismo no puede darse el lujo de ir dividido a las urnas, aunque insistió en que la unidad no puede construirse a cualquier costo.
En su relato, López aseguró que en la reunión con Petro se discutieron posibles mecanismos para seleccionar candidaturas únicas en algunas capitales y gobernaciones clave, así como mínimos programáticos en temas de seguridad, lucha contra la corrupción, protección del medioambiente y fortalecimiento de la descentralización. No obstante, aclaró que no hay todavía un acuerdo cerrado ni una hoja de ruta definitiva. “Fue una conversación franca, dura por momentos, pero necesaria. No estamos en campaña conjunta, estamos apenas explorando si hay bases serias para una alianza responsable”, puntualizó.
La exalcaldesa también respondió a las críticas de sectores de centro y de la propia oposición que la acusan de incoherencia por sentarse con Petro después de haberlo señalado con dureza. López defendió su decisión como un ejercicio de realismo político y de responsabilidad democrática. “No se trata de simpatías personales, se trata de evitar que el país caiga en manos de proyectos que normalizan la violencia, la corrupción y el clientelismo. Dialogar no significa claudicar en los principios, significa ponerlos a prueba en escenarios complejos”, argumentó.
Por ahora, el futuro de la eventual alianza sigue abierto. López anunció que en las próximas semanas continuará dialogando con otros liderazgos regionales y nacionales para evaluar si existe un terreno común que permita presentar listas y candidaturas conjuntas sin sacrificar la rendición de cuentas ni la independencia crítica. Mientras tanto, su declaración marca un nuevo capítulo en la relación, siempre tensa, entre la exalcaldesa y el expresidente, y reconfigura el tablero político de cara a unas elecciones regionales que se anticipan altamente polarizadas.
