Combates entre grupos armados dejan a 400 civiles atrapados en Linares, Nariño

24.08.2026

Al menos 400 personas, entre hombres, mujeres, adultos mayores y menores de edad, quedaron en medio de los combates entre el grupo Comuneros del Sur, las Autodefensas Unidas de Nariño y la disidencia de las Farc Franco Benavides en la zona rural de Linares, occidente de Nariño. De acuerdo con líderes comunitarios, los enfrentamientos se extendieron por varias horas en veredas cercanas al casco urbano, generando pánico generalizado y el confinamiento forzado de decenas de familias campesinas.

La confrontación dejó varias viviendas y un trapiche reducidos a cenizas, lo que ha generado graves afectaciones a la economía local y a la seguridad alimentaria de la comunidad. Los habitantes señalan que el trapiche era uno de los principales puntos de procesamiento de caña de la región, del que dependían directamente decenas de pequeños productores. Las llamas consumieron no solo la infraestructura productiva, sino también enseres, herramientas de trabajo y reservas de alimentos almacenadas en las casas aledañas.

Organizaciones sociales del departamento advirtieron que la presencia simultánea de Comuneros del Sur, Autodefensas Unidas de Nariño y la estructura Franco Benavides evidencia una creciente disputa territorial por corredores estratégicos para el narcotráfico y otras economías ilegales. Según estas fuentes, en los últimos meses se han registrado movimientos de hombres armados, retenes ilegales y amenazas contra líderes comunitarios, sin que haya una respuesta integral y sostenida del Estado en materia de seguridad y protección.

Las comunidades afectadas denunciaron que, durante los combates, muchas familias tuvieron que resguardarse en sus viviendas sin posibilidad de evacuar, mientras otras se vieron obligadas a desplazarse de manera improvisada hacia zonas más altas o hacia el casco urbano de Linares. Líderes locales reportan que entre los 400 civiles atrapados hay personas con enfermedades crónicas, mujeres gestantes y niños que requieren atención psicosocial urgente. También alertan sobre el riesgo de que se presenten nuevos enfrentamientos en las próximas horas.

Ante la gravedad de la situación, organizaciones de derechos humanos exigieron al Gobierno nacional y a las autoridades departamentales activar de inmediato rutas de atención humanitaria, verificación en terreno y medidas de protección colectiva. Asimismo, pidieron a la Fuerza Pública garantizar el cese de hostilidades contra la población civil y avanzar en acciones de control territorial que no agraven la crisis. Mientras tanto, la comunidad de Linares insiste en que la única salida de fondo pasa por retomar los esfuerzos de negociación política con los distintos actores armados que operan en el occidente de Nariño.

Share