Reclutamiento de menores se cuadruplica y se expande por redes sociales, alerta monseñor Henao

24.08.2026
Cortesía
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Tras la publicación del más reciente informe de Human Rights Watch (HRW), que advierte que el reclutamiento de menores por parte de grupos armados se cuadruplicó entre 2022 y 2025, monseñor Héctor Fabio Henao lanzó una dura advertencia sobre la dimensión que ha adquirido este fenómeno en el país. El religioso, reconocido por su trabajo en procesos de paz y defensa de los derechos humanos, señaló que las cifras revelan un deterioro acelerado de las condiciones de seguridad para niños, niñas y adolescentes en zonas históricamente afectadas por el conflicto, pero también en territorios que antes no figuraban como focos de riesgo.

De acuerdo con el informe de HRW, el incremento del reclutamiento se explica por la expansión territorial de estructuras armadas ilegales, la disputa por corredores estratégicos y la persistencia de economías ilícitas que demandan mano de obra barata y fácilmente manipulable. Monseñor Henao subrayó que, en este contexto, los menores se convierten en el eslabón más vulnerable de la cadena, pues son blanco de promesas engañosas, presiones familiares y amenazas directas. “Estamos ante una situación que no solo viola de manera flagrante los derechos de la niñez, sino que compromete el futuro mismo de las comunidades”, advirtió.

Uno de los elementos que más preocupa a la Iglesia y a las organizaciones de derechos humanos es el papel que han adquirido las redes sociales en las nuevas modalidades de reclutamiento. Monseñor Henao explicó que los grupos armados han sofisticado sus estrategias y ahora utilizan plataformas digitales para contactar, seducir y cooptar a adolescentes mediante mensajes que exaltan el poder, el dinero fácil y la pertenencia a una causa supuestamente heroica. “Ese reclutamiento no se circunscribe a unas regiones específicas. Con las redes puede estar tocando cualquier hogar, cualquier barrio, cualquier escuela, incluso en las grandes ciudades”, señaló.

El uso intensivo de canales digitales, según expertos consultados por este medio, dificulta la detección temprana de los casos y desborda los mecanismos tradicionales de prevención. Las campañas institucionales, centradas en territorios rurales y zonas de conflicto abierto, resultan insuficientes frente a un fenómeno que ahora se mueve en chats privados, grupos cerrados y contenidos efímeros. Monseñor Henao insistió en la necesidad de que el Estado, las familias y las instituciones educativas fortalezcan sus capacidades de monitoreo y acompañamiento psicosocial, así como la alfabetización digital de los jóvenes para que puedan identificar y rechazar estos intentos de captación.

Ante este panorama, el llamado del prelado fue a una respuesta integral y urgente. Propuso articular políticas de protección de la niñez con estrategias de seguridad, inclusión social y oportunidades educativas y laborales reales para los adolescentes en riesgo. También pidió que el informe de HRW no se quede en una denuncia más, sino que sirva como hoja de ruta para ajustar los acuerdos de paz, reforzar la presencia institucional en los territorios y garantizar que los responsables del reclutamiento de menores sean investigados y sancionados. “Si el país no actúa ahora, estaremos condenando a una nueva generación a crecer en medio de la violencia”, concluyó.

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