Sin agua no hay campo: proyecto de ley para impulsar el riego en Colombia

25.09.2026

El representante a la Cámara Jorge Figueroa Angarita presentó un proyecto de ley que busca transformar la realidad del riego en el país, bajo la premisa de que sin agua no hay campo. De acuerdo con cifras oficiales, el 94% de las tierras con potencial de riego en Colombia aún no cuenta con este servicio, lo que limita la productividad, la seguridad alimentaria y la competitividad de miles de familias rurales.

La iniciativa legislativa se enfoca en cerrar esta brecha histórica, priorizando a los pequeños y medianos productores, quienes suelen enfrentar mayores dificultades para acceder a infraestructura hídrica, financiación y asistencia técnica. El proyecto propone un marco normativo que facilite la planificación, construcción y mantenimiento de distritos de riego, así como la articulación entre el Gobierno Nacional, las entidades territoriales y las comunidades campesinas.

Figueroa Angarita explicó que el objetivo es que el agua deje de ser un factor de incertidumbre y se convierta en un aliado permanente de la producción agropecuaria. Para ello, el proyecto contempla instrumentos para promover la inversión pública y privada en sistemas de riego eficientes, adaptados a las condiciones climáticas y geográficas de cada región. También se busca incentivar tecnologías de uso racional del recurso hídrico, reduciendo pérdidas y mejorando el rendimiento por hectárea.

Otro de los ejes centrales de la propuesta es la equidad en el acceso al agua. El representante señaló que, mientras algunos grandes proyectos cuentan con infraestructura consolidada, la mayoría de los campesinos dependen de las lluvias y de fuentes inestables, lo que los hace especialmente vulnerables a fenómenos como El Niño y al cambio climático. El proyecto de ley plantea criterios de priorización para que los programas de riego lleguen primero a las zonas con mayores índices de pobreza rural y menor cobertura.

La iniciativa también incorpora componentes de asistencia técnica y fortalecimiento institucional, con el fin de que las comunidades rurales puedan gestionar de manera sostenible los sistemas de riego. Se prevé la creación de programas de capacitación para asociaciones de usuarios, así como mecanismos de seguimiento y evaluación que permitan medir el impacto de las inversiones en productividad, ingresos y generación de empleo en el campo colombiano.

Finalmente, el representante Jorge Figueroa Angarita hizo un llamado a las diferentes bancadas del Congreso, al Gobierno Nacional y a los gremios del sector agropecuario para construir consensos alrededor del proyecto. “Si queremos un campo próspero, competitivo y capaz de garantizar la seguridad alimentaria del país, debemos empezar por asegurar el agua”, afirmó. El debate que se abre en el Legislativo será clave para definir el futuro de millones de hectáreas que hoy tienen potencial productivo, pero siguen esperando la llegada del riego.

Share